ALGUNAS COSAS QUE NO SABES DE LA PLUMA

Antes de aquirir cualquier producto de pluma. La información es poder, y en este caso, representa el poder de elegir el producto más adecuado para vuestras necesidades.

 

1.- ¿Sabías que existe la pluma gris y la pluma blanca?

 

Pues sí, así es. ¿Y cual es mejor? Pues da igual. La calidad de la pluma no viene determinada por su color. Eso si, la gris, con tejidos exteriores claros se nota más y puede hacer algo más feo. Pero el rendimiento es el mismo.

2.- ¿Es lo mismo la pluma de oca que la de ganso?

 

Si, y no. A mismos cuins, da el mismo rendimiento. Pero es verdad que la pluma de oca rara vez pasa de 600-650 cuins, mientras que con la de ganso se ha llegado hasta los 900. Por tanto, a mismos cuins, la calidad es la misma, pero la de ganso da valores más altos a los que no llega la de oca.

3.- ¿Sabías que hay pluma europea y otra que no lo es?

 

Y es importante determinarlo… ¿Por qué? Bueno, principalmente porque la pluma si no es europea tiene muchas posibilidades de venir de China. Y en China, la oca o el ganso, se suele matar a los 3 meses para carne y pluma. Sin embargo en Europa, tenemos la cultura gastronómica del foie, y eso hace que el animal se mate a la edad de tres años para recoger la grasa de su hígado. Esta pluma es de bastante más calidad. Por tanto, mejor la pluma europea si podemos elegir.

4.- ¿Sabías que hay cuins europeos y americanos?

 

Pues si (¿que lío, no?) Los cuins son la medida de recuperación de la pluma cuando se comprime. Evidentemente, cuanto más cuins, mejor.
Pero hay dos medidas de cuins, a pesar de que a priori, parece un valor objetivo indiscutible.
La diferencia radica en las condiciones ambientales en que se hace el test.
En el test americano, la pluma se seca muy bien antes de la prueba, y el test se hace en condiciones de nula humedad.
En el test europeo, la pluma va menos seca a la prueba, y la medición se hace bajo condiciones de mayor humedad.
Por tanto, a iguales valores cuin, el europeo es mejor porque el examen es más duro de pasar.

5.- ¿Y los valores 80/20?

 

Como sabréis, la medida 80/20 o 90/10 indica que porcentaje del relleno es de plumón frente a cañones de pluma. A más calidad de la pluma, más alto será el primer número.
Pues en esto, también hay diferencia en función de quien nos de la cifra.

Veréis:
Para la norma americana, una prenda puede ser considerada 90/10 si tiene al menos 89% de plumón.
Para la norma europea, en cambio, una prenda puede ser considerada 90/10 si tiene más de 81% de plumón.
En este caso, una prenda europea de 90/10 es probable que tenga menor porcentaje de plumón que una americana.
Sólo en este caso, “ganan” los americanos.

6.-¿ Es importante el tejido exterior?

 

Definitivamente, si. El tejido exterior puede aligerar de 150 a 200 gr la prenda. La densidad y peso del tejido condicionará el tipo de uso de la prenda (más técnica, menos resistente, más ligera, más comprimible…) La densidad o gramaje de un tejido se mide en Deniers, normalmente indicado con un número seguido de una “D”

7.- ¿Qué pasa con los test de temperaturas? ¿Sirven para algo?

 

Podemos decir que el test de temperatura es, junto con el peso total de la prenda, el único dato totalmente objetivo, comprobable y verificable sobre la calidad de la pluma. De momento, solo se hace para los sacos (no lo busquéis para chaquetas) pero todo se andará… El test de temperaturas se hace en base a norma UE EN tipificada y estandarizada.

Se usa un maniquí de 180 cm y 80 kg de peso para hombres y otro de 160 cm y 60 kg para mujeres.
De los valores que se dan, tenemos que quedarnos con dos: Temperatura confort, y temperatura límite de confort. La primera hace referencia a la temperatura de uso para una mujer tipo de 160 cm y 60 kg, sin más ropa que no sea la térmica interior. La segunda, hace referencia a la temperatura de uso agradable para un hombre tipo, de 180 cm y 80 kg. Si eres más fino, o grueso que estos arquetipos, tendrás que buscar en ese rango el equilibrio perfecto para ti.
La temperatura extrema, o la temperatura, máxima de confort que dan algunos fabricantes no vale para nada.

 

8.- La forma de tabicar y sus curiosidades.

 

La forma de fabricar los paneles es a veces parte importante del éxito de una prenda. En ocasiones, la distribución y número de los tabiques evita la fuga de calor o la aparición de puntos fríos. No es que sea mejor ni peor que haya muchos o pocos tabiques sino como están construidos, y como han pensado evitar o solapar los puntos fríos. En una prenda bien diseñada, cada tabique tiene una cantidad definida de relleno, meter más cantidad, no solo no aumenta la termicidad, sino que además sería contraproducente.

El fin de un buen tabicado debería ser permitir la circulación de aire caliente en el interior, y evitar puntos fríos.


Aquí, muchas veces la estética enmascara la funcionalidad. Normalmente, muchos tabiques, o tabiques asimétricos son señal de un cuidado diseño y rendimiento, sobre todo en prendas ligeras.

9.- ¿Se pueden lavar las prendas de pluma, o no?¿Cómo lavar las prendas de pluma?

 

No sólo se puede, sino que además se debe. La pluma debe lavarse de vez en cuando para evitar que se apelmace y pierda propiedades. Eso si, hay que lavarla con jabón neutro o especial para pluma, nunca, jamás, a más de 40º, y sobre todo secarla tranquilamente, durante mucho tiempo, en horizontal, y sin contacto directo con el sol. Si usáis secadora, ahí va un truco: 8 rondas de 15 minutos de secado suave y 15 minutos de reposo. Es laborioso, pero la pluma revive!
¿Centrifugado?, Bueno, poder, se puede, pero casi, casi…mejor que no…

El problema con esto es que muchas veces lavamos la prenda no por la pluma, sino porque el exterior está sucio. Esto ya es más complicado, porque un lavado como el detallado anteriormente no limpia del todo la tela exterior. Para estos casos, podemos probar con un lavado en seco frotando suavemente con productos neutros.

10.- ¿Cuánto dura una prenda de pluma?

 

Si la pluma es buena, podemos decir sin miedo que durará más de 30 años sin problemas. Si la laváis de vez en cuando, tenéis chaqueta o saco casi para toda la vida. Una prenda sintética es difícil que llegue a los 10 años con un buen rendimiento.

Como curiosidad os diremos que en la fábrica de Rab, hacen una pluma tan buena, que sobrevive a los tejidos exteriores. Por eso, en Sheffield, ofrecen el servicio de cambiarte de funda tu saco viejo. Si, si…se lo llevas, te extraen la pluma, y la meten tabique a tabique en un saco nuevo.

 

11.- ¿Se puede mojar la pluma?

Cómo ya hemos dicho, la pluma si se puede mojar, el problema es que tarda mucho en secarse, y cuando está mojada no sirve de mucho, si hablamos de termicidad. Para lavar la prenda en casa, no hay mayor problema, siempre que sigamos los consejos del punto 9, pero ¿qué pasa si se nos moja durante la actividad? Bueno, pues que tendremos un problema, porque si no somos capaces de secarla rápidamente (cosa casi imposible) la prenda no dará nada de calor, y corremos el peligro de que la pluma se pudra si la guardamos mojada.

¿Qué solución hay? En los últimos años, los fabricantes más punteros se han desvivido por encontrar una solución a este “punto débil” de la pluma. Tras años de pruebas, parecen haber encontrado una solución. Si se trata la pluma con un recubrimiento hidrorepelente, se consigue que ésta no absorba agua, no empape, y que por tanto el agua literalmente resbale sin penetrar en la pluma. Rab, en colaboración con el prestigioso fabricante Nikwax (que se dedica a fabricar productos impermeabilizantes con base natural, sin fluorocarbonos) ha desarrollado su nueva pluma hidrófoba. Esta tecnología consiste en “bañar” la pluma en un recubrimiento de hidrofugante para hacerla repelente al agua.

Una idea genial, puesto que no es necesario incorporar membranas a la prenda, que añaden peso, y restan transpiración.

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